El padre de Yonatan Luber, soldado fallecido en combate, ha expresado su rechazo a los lemas utilizados en las protestas del sector ultraortodoxo. El progenitor desmintió que exista una persecución contra quienes estudian la Torá dentro del Estado de Israel. Como testimonio personal, señaló que su propio hijo mantuvo su dedicación al estudio religioso mientras servía en Gaza hasta el día de su muerte. Esta declaración busca contrarrestar la narrativa de victimización empleada por algunos grupos religiosos en sus manifestaciones. El testimonio subraya la compatibilidad entre el servicio militar y la observancia religiosa en el contexto actual. De este modo, el padre del soldado caído defiende la legitimidad del sistema israelí frente a las críticas del sector haredí.
