Los empleados de la farmacia pública "Apoteka Beograd" en Serbia llevan ocho meses sin recibir su salario ni cotizaciones sociales, generando una grave crisis laboral. La situación se agrava por fallas en el sistema informático que dificultan las operaciones diarias. De las 106 farmacias que conformaban la red, actualmente solo 38 permanecen operativas, lo que reduce significativamente el acceso a medicamentos para la población. Los trabajadores denuncian la falta de respuestas por parte de la dirección de la empresa y temen por el futuro de la red farmacéutica. La precaria situación económica de la farmacia ha provocado el cierre progresivo de sucursales y la incertidumbre sobre el empleo de sus trabajadores. Las autoridades competentes aún no han emitido una declaración oficial sobre las medidas que se tomarán para resolver esta crisis. La falta de pago y el deterioro de la infraestructura amenazan la sostenibilidad del servicio farmacéutico público en Belgrado.