Las autoridades de Beijing están liberando más de mil millones de avispas parásitas e impulsando concursos de captura de orugas para contener la propagación de la invasiva polilla de la caña americana. Las orugas han cubierto los árboles en Beijing y áreas circundantes este verano, tejiendo nubes de telarañas grisáceas mientras devoran el follaje. Estos insectos son la etapa larval peluda de *Hyphantria cunea* y se metamorfosean en polillas blancas adultas. A pesar de no ser dañinas para los humanos, representan una amenaza para la vegetación urbana. La estrategia de control biológico busca un equilibrio ecológico para mitigar el impacto de esta plaga en los árboles de la capital china. Se espera que las avispas parásitas y la participación ciudadana contribuyan a reducir la población de orugas de forma sostenible.