Una residente de Haarlem se sorprendió al descubrir que unas 5.000 abejas habían construido un nido dentro de su automóvil. El vehículo, estacionado con la ventana abierta en un concesionario de la calle Tappersweg, atrajo al enjambre. Las abejas se instalaron en el interior del coche, generando una situación inusual. Se solicitó la intervención de un apicultor para remover a las abejas de forma segura. El enjambre fue reubicado exitosamente en una colmena, garantizando su bienestar. Las autoridades locales destacaron lo peculiar del incidente.