Viajar largas distancias, ya sea por negocios o placer, puede verse afectado significativamente por la fatiga y el desajuste horario, conocido como 'jet lag'. Según expertos, la alteración del ritmo circadiano natural del cuerpo es la principal causa de este malestar. Para minimizar los efectos, se recomiendan estrategias sencillas como ajustar gradualmente los horarios de sueño antes del viaje y mantenerse hidratado durante el vuelo. La publicación Euronews destaca la importancia de estas medidas para llegar a destino con energía. Además, se sugiere adaptar la alimentación y, si es posible, exponerse a la luz solar en el nuevo destino para facilitar la readaptación del organismo. El 'jet lag' puede afectar el disfrute de las vacaciones o el rendimiento laboral, por lo que la prevención es clave.