El periodista Reuben Morales relata la existencia de un antiguo impuesto en Venezuela, curiosamente conocido como el "impuesto al béisbol". Este gravamen, poco conocido, se aplicaba a los ciudadanos cada vez que un pelotazo roto un vidrio. La práctica, aunque inusual, buscaba cubrir los costos de los daños causados por las pelotas de béisbol durante los partidos. Morales sugiere que muchos venezolanos, en algún momento, fueron contribuyentes de este peculiar impuesto. El artículo, publicado en TalCual, plantea una reflexión sobre las particularidades de la historia económica y social del país. Se desconoce el período exacto en que se aplicó este impuesto ni su recaudación total. La publicación invita a la reflexión sobre las formas inusuales en que se han financiado actividades recreativas en el pasado.
