La basílica de la Sagrada Familia en Barcelona se ha convertido en el templo más alto del mundo, culminando la construcción de su torre de Jesús Cristo a 172,5 metros de altura. La obra, iniciada en 1882, aún se encuentra en proceso de finalización, pero ya ostenta este nuevo hito arquitectónico. La inauguración de la torre coincidió con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, su creador, quien falleció tras ser atropellado por un tranvía. El evento contó con la presencia del Papa León XIV y los reyes Felipe y su esposa. Un espectáculo de drones ofreció una representación visual de la obra a modo de homenaje al arquitecto. La Sagrada Familia sigue siendo un símbolo de Barcelona y una atracción turística de renombre mundial.