Cientos de trabajadores bangladesíes operan en una fábrica moderna, realizando tareas que van desde la introducción de materias primas en maquinaria hasta el control de calidad del producto final. A simple vista, es difícil discernir quién toma las decisiones tecnológicas más importantes en esta fábrica. Surge la pregunta de quién identifica y soluciona fallos importantes en la maquinaria, o quién decide implementar cambios en los procesos de producción. La interrogante central es quién tiene la capacidad de integrar nuevas tecnologías… Este escenario plantea dudas sobre el nivel de control que los bangladesíes realmente ejercen sobre la tecnología china implementada en Bangladesh y la transferencia de conocimiento técnico. La situación destaca la importancia de comprender quién posee la experiencia y la autoridad para gestionar y mejorar estos sistemas.