Bangladesh e India han acordado intensificar la cooperación en su extensa frontera compartida, que supera los 4.000 kilómetros, mediante el intercambio de inteligencia y patrullajes coordinados. Este acuerdo se produce en un contexto de crecientes tensiones debido a acusaciones de Dhaka sobre intentos de India de forzar el retorno de migrantes sin el debido proceso. Las conversaciones entre la Guardia Fronteriza de Bangladesh (BGB) y la Fuerza de Seguridad Fronteriza de India (BSF) fueron descritas como constructivas y orientadas al futuro. Los oficiales discutieron los cruces fronterizos ilegales, involuntarios y forzados, un tema de creciente controversia en los últimos meses. Bangladesh ha expresado su preocupación por las presuntas deportaciones de hablantes de bengalí musulmanes, considerados “infiltrados ilegales”, y ha solicitado a Nueva Delhi que ponga fin a estas prácticas. Dhaka ha incrementado las patrullas y la vigilancia con drones en la frontera, mientras que India prioriza abordar la migración irregular. Cualquier acción que viole el debido proceso, según Bangladesh, podría afectar negativamente las relaciones bilaterales.