Las fuerzas armadas de Letonia, junto con tropas de Estados Unidos y Dinamarca, han iniciado la construcción de un prototipo de la "Línea de Defensa Báltica". Este proyecto busca establecer una franja de fortificaciones a lo largo de las fronteras orientales de Lituania, Letonia y Estonia. La construcción se lleva a cabo en el polígono de Selija, en el sur de Letonia, que ha sido modernizado para este fin. La "Línea de Defensa Báltica" es una iniciativa para reforzar la seguridad regional ante posibles amenazas. Se trata de un proyecto piloto que, de resultar exitoso, podría extenderse a lo largo de toda la frontera oriental de los tres países bálticos. El objetivo es disuadir agresiones y mejorar la capacidad de defensa de la región. La colaboración entre los países bálticos y sus aliados de la OTAN es fundamental para el desarrollo de esta infraestructura.