La policía indonesia desmanteló una fábrica clandestina de líquidos para vapeadores con cannabis en una villa de Bali. La operación, llevada a cabo por la policía del aeropuerto de Soekarno-Hatta, reveló una producción ilegal de vapeadores con tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo del cannabis. Se estima que tres ciudadanos extranjeros obtuvieron ganancias de aproximadamente 360 mil millones de rupias indonesias (unos 23 millones de dólares) con esta actividad ilícita. Las autoridades no han revelado las nacionalidades de los detenidos ni detalles específicos sobre la distribución de los productos. La fábrica operaba como un negocio casero, produciendo líquidos de vapeo con cannabis líquido. La investigación continúa para determinar el alcance total de la red y posibles cómplices. Este hallazgo representa un golpe significativo contra el tráfico de drogas en la isla de Bali.