El ex primer ministro checo, Andrej Babiš, ha mantenido una conversación telefónica con el actual presidente, Petr Pavel. Durante la llamada, Babiš expresó su preocupación sobre la posible inclusión de representantes del partido turco en la coalición gobernante. Babiš sugirió que prefiere enfrentar diez demandas por competencias que aceptar la presencia de miembros de este partido en el gobierno. Esta declaración refleja la fuerte oposición de Babiš a la posible participación turca en la política checa. La conversación se produjo en un contexto de negociaciones gubernamentales y tensiones políticas internas. No se ha revelado la respuesta del presidente Pavel a las preocupaciones planteadas por Babiš. El incidente subraya las divisiones ideológicas y las preocupaciones sobre la influencia extranjera en la política checa.