Una reciente investigación sugiere que la prohibición de acceso a redes sociales para adolescentes en Australia ha tenido un impacto mínimo en sus hábitos de uso. El estudio, que analizó datos de miles de jóvenes, encontró que la mayoría continuó accediendo a plataformas como TikTok, Instagram y Snapchat a través de métodos alternativos. Estos métodos incluyen el uso de dispositivos de familiares, cuentas falsas o redes privadas virtuales (VPN). Los investigadores señalan que la prohibición, implementada para proteger a los jóvenes de daños en línea, no abordó las causas subyacentes del uso excesivo de redes sociales. El estudio destaca la necesidad de estrategias más integrales que involucren a padres, escuelas y a las propias plataformas. Los hallazgos sugieren que la prohibición, por sí sola, no es una solución efectiva para mitigar los riesgos asociados con las redes sociales en adolescentes.
