Científicos en Australia han desarrollado un método no tóxico para proteger las semillas de trigo de los ratones, utilizando un spray de aceite de germen de trigo diluido. La aplicación de este tratamiento en campos de cultivo en New South Wales camufla el olor que los ratones utilizan para localizar las semillas bajo tierra. Un experimento de campo realizado en 2021 demostró una reducción del 63% en la pérdida de semillas durante y después de la siembra. En casos donde los campos fueron tratados antes de la plantación, la pérdida se redujo hasta en un 74%. Esta técnica representa una alternativa prometedora a los métodos tradicionales de control de plagas. Los resultados sugieren que el aceite de germen de trigo diluido puede ser una herramienta efectiva y segura para proteger los cultivos de trigo en Australia. El estudio podría tener implicaciones significativas para la agricultura en la región.