La policía australiana arrestó a un hombre de 27 años con doble nacionalidad ruso-australiana, acusado de espiar al ejército ucraniano en beneficio de Rusia. Se alega que el individuo viajó a Rusia en 2024 para recibir entrenamiento militar y posteriormente se unió al ejército ucraniano en 2025 con la intención de recopilar información sobre tropas, unidades y ubicaciones. Las autoridades creen que el sospechoso actuaba bajo la creencia de estar en contacto con agentes secretos rusos, aunque la identidad del destinatario final de la información es desconocida. Este arresto no es un incidente aislado, ya que en 2024, una pareja ruso-australiana fue detenida bajo sospechas similares de espionaje para Rusia. La posible pena para el sospechoso, si es declarado culpable, podría alcanzar los 20 años de prisión. Australia ha estado intensificando sus medidas contra presuntos espías, con el director de ASIO reportando la expulsión de un "enjambre" de espías en 2022, ampliamente considerado como provenientes de Rusia.