Australia ha lanzado un ambicioso programa de vacunación para aves vulnerables con el objetivo de prevenir la extinción de especies únicas ante la amenaza de la gripe aviar H5N1. El plan se centra en proteger a las aves en cautiverio, incluyendo aquellas en parques zoológicos y programas de cría. La ministra de Agricultura, Julie Collins, describió la iniciativa como un esfuerzo para proteger a las especies más susceptibles, reconociendo que detener la propagación entre aves silvestres es difícil. Expertos han denominado el programa un "Arca de Noé", buscando preservar poblaciones de reserva para su posible reintroducción en la naturaleza. La reciente llegada del virus a Australia y Nueva Zelanda, y el descubrimiento de muertes masivas de aves como las gaviotas crestadas, ha elevado la preocupación. Investigaciones gubernamentales indican que una de cada cinco especies de aves y mamíferos australianas enfrenta un alto riesgo de extinción debido al virus, con cinco especies al borde de desaparecer.