Han transcurrido cinco años desde el desastre de deslizamiento de tierra en Atami, Japón, que cobró la vida de 28 personas. Los trabajos de recuperación, incluyendo la mejora de ríos y carreteras, se han retrasado dos años respecto al plan original. A pesar del tiempo transcurrido, aún existen residentes obligados a vivir en refugios temporales. La lentitud en la reconstrucción está socavando los esfuerzos para revitalizar la comunidad. El retraso genera frustración entre los afectados y plantea serias dudas sobre el futuro de la zona. La reconstrucción integral y el apoyo continuo a los desplazados son cruciales para la recuperación de Atami. El gobierno local busca acelerar los proyectos para brindar estabilidad a los residentes.