El presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, desmintió este domingo cualquier intención de intervención militar en Líbano, país donde Israel y Hezbollah se enfrentan actualmente. La declaración se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriera repetidamente que Damasco podría involucrarse en el conflicto. Al-Sharaa enfatizó el interés de Siria en fortalecer los lazos económicos con Líbano, descartando cualquier plan de acción militar. En una entrevista televisiva, el mandatario sirio afirmó que buscan "canales económicos, no militares" entre ambos países. Trump había expresado previamente su frustración por la incapacidad de Israel para derrotar a Hezbollah, insinuando la posibilidad de ceder la gestión del conflicto a Siria. Estas declaraciones generaron preocupación sobre una posible escalada regional y el papel de Siria en la estabilidad de Líbano.
