Artistas bengalíes han expresado su frustración por el uso recurrente de su trabajo y comunidad con fines políticos. Han intentado repetidamente comunicar a los partidos políticos que no los incluyan ni los utilicen como una herramienta para sus agendas. A pesar de estos esfuerzos, sus súplicas han sido ignoradas, generando descontento en el sector artístico. Se sienten instrumentalizados y buscan mantener la independencia creativa de su comunidad. La falta de respuesta de los partidos políticos ha llevado a una creciente preocupación por la autonomía de los artistas en la escena política bengalí. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de respetar la integridad artística y evitar la politización de la cultura.