El ministro de Trabajo, Claudio Castillo, expresó su preocupación por la presencia de vehículos militares patrullando las calles, calificándola como una imagen desfavorable. Aunque inicialmente impactado por la noticia, Castillo indicó que confía en la explicación proporcionada por la ministra de Defensa. Esta última ha señalado que la situación aún no está completamente definida, sugiriendo que el despliegue podría ser temporal o sujeto a modificaciones. La declaración de Castillo ha provocado un debate público sobre la necesidad y las implicaciones del uso de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interna. El gobierno no ha ofrecido detalles específicos sobre las razones detrás del despliegue militar ni su duración prevista. La situación genera interrogantes sobre el estado de derecho y el rol de las instituciones civiles en el mantenimiento del orden público. Se espera que en los próximos días se ofrezcan mayores precisiones al respecto.