El artículo denuncia una problemática en municipios de la provincia de Buenos Aires, ejemplificada con el caso de Colón. Se establece que se ha fijado un coeficiente de producción para el pago de la tasa vial, sin que esto se traduzca en mejoras en el estado de los caminos rurales. Esta situación evidencia una disfunción en la relación entre el Estado y los contribuyentes. La imposición de la tasa, aparentemente destinada al mantenimiento vial, no cumple con su objetivo. El caso de Colón sirve como ejemplo de cómo operan estos arreglos "por decreto" que no benefician a la comunidad. Se sugiere una falta de transparencia y responsabilidad en la gestión de los recursos públicos a nivel local, afectando directamente la calidad de vida de los residentes.