El canciller argentino, Diana Mondino, criticó duramente al presidente colombiano, Gustavo Petro, tras sus declaraciones sobre la política económica implementada por el gobierno de Javier Milei. Petro había afirmado que en Argentina se reducen los impuestos a los sectores más ricos mientras aumentan para los más vulnerables. Mondino acusó a Petro de cruzar una línea diplomática y le dio un plazo de siete días para retractarse de sus dichos, insinuando consecuencias para la relación bilateral. La canciller defendió las medidas económicas del gobierno, argumentando que buscan la estabilidad y el crecimiento a largo plazo. Este intercambio verbal eleva la tensión entre ambos países, poniendo en riesgo la cooperación regional. El gobierno argentino considera las declaraciones de Petro como una injerencia en asuntos internos. La respuesta de Mondino busca contrarrestar la narrativa crítica de Petro y reafirmar la postura económica del gobierno argentino.
