El economista Andrés Borenstein analizó el plan de estabilización del gobierno de Javier Milei, destacando su carácter innovador en la combinación de medidas tradicionales y poco convencionales. Si bien reconoció elementos positivos, como el ancla cambiaria y la política de tasas de interés, Borenstein criticó la falta de una política de ingresos para contener la inercia inflacionaria. El especialista prevé que la inflación anualizada a fin de año se situará alrededor del 20%. Considera que, sin un control sobre los ingresos, será difícil lograr una reducción significativa y sostenida de los precios. Borenstein enfatizó que el plan es "sui generis" por esta combinación de enfoques. Su análisis sugiere que el éxito del programa dependerá de factores adicionales a las medidas ya implementadas.
