Los herederos del reconocido artista Víctor Gil Mallma, conocido como el Picaflor de los Andes, han presentado una demanda legal debido al uso no autorizado de su voz e imagen mediante inteligencia artificial. La disputa surge por la recreación digital del artista en espectáculos comerciales sin el consentimiento de su familia. Este caso plantea interrogantes cruciales sobre la protección de los derechos de autor y la propiedad intelectual de artistas fallecidos en la era digital. La familia busca proteger la memoria y el legado artístico de Gil Mallma. El incidente ha generado un debate sobre los límites éticos y legales de la inteligencia artificial en relación con la imagen y la voz de personas, especialmente después de su muerte. La demanda podría sentar un precedente importante en la legislación sobre derechos de autor y el uso de la IA.