Arqueólogos descubrieron un extenso complejo termal romano con una antigüedad de 2000 años. La estructura abarca 4.900 metros cuadrados y evidencia la presencia de villas de lujo. El complejo incluía un balneario público con diversas piscinas, diferenciadas por la temperatura del agua: caliente, tibia y fría. Junto al complejo, se encontraron objetos valiosos como joyas y monedas, sugiriendo un alto nivel de vida en la época. El hallazgo proporciona nueva información sobre las costumbres y la arquitectura romana en la región. Investigadores continúan analizando el sitio para obtener más detalles sobre su historia y función. Se espera que este descubrimiento atraiga interés turístico y académico.
