El centro Hunebedcentrum en Borger, Países Bajos, ha descubierto accidentalmente un fósil excepcional: una placa dental de una raya águila prehistórica extinta, con una antigüedad de aproximadamente 50 millones de años. El fósil se encontraba incrustado en una pieza de arenisca procedente de una cantera en Sellingerbeetse, al norte de Ter Apel, y había sido almacenado durante años, inicialmente catalogado como una simple piedra errática. La identificación precisa se logró tras una comparación detallada con otros materiales, revelando que no se trataba de un fósil vegetal, sino de la mandíbula de la raya. Este hallazgo es único en los Países Bajos, ya que nunca antes se había encontrado evidencia de la especie *Myliobatis dixoni*. Esta raya prehistórica se diferenciaba de las actuales, poseyendo placas dentales robustas para triturar moluscos y crustáceos. El descubrimiento ofrece una valiosa perspectiva sobre la vida marina prehistórica en el norte de Europa y se suma a otros hallazgos importantes de la misma cantera, como las huellas de *Xenusion auerswaldae*, un antiguo gusano marino de 600 millones de años.
