Arqueólogos han descubierto los restos de un taller de fabricación de botones de nácar en Brno, una ubicación inesperada considerando que estos talleres se ubicaban tradicionalmente en otras regiones de Moravia y Bohemia. Estos artesanos, conocidos como "čamrdáři", producían botones de nácar que abastecían al Imperio Austrohúngaro. El descubrimiento sugiere que se trataba de una pequeña manufactura que proveía a las fábricas textiles locales. El hallazgo ofrece nueva información sobre la distribución de esta industria en la República Checa. Los botones de nácar, tradicionalmente llamados "čamrdy" en checo antiguo, eran un producto importante en su época. Este descubrimiento en Brno amplía la comprensión de la red de producción de estos objetos cotidianos históricos. La excavación podría revelar más detalles sobre las técnicas y el alcance de este taller específico.