Investigadores han descubierto que médicos chinos de la dinastía Ming, hace más de 600 años, realizaban cirugías utilizando una forma de anestesia local. Para lograr esto, empleaban plantas con propiedades tóxicas que, a través de un proceso específico, neutralizaban su peligrosidad y permitían insensibilizar a los pacientes. Científicos modernos han logrado identificar la planta utilizada gracias a tecnologías actuales. Este hallazgo demuestra un conocimiento avanzado de la medicina y la farmacología en la China medieval. La técnica permitía a los cirujanos operar sin causar sufrimiento innecesario a los pacientes. El estudio revela una práctica quirúrgica sofisticada mucho antes de lo que se creía. Este descubrimiento aporta nueva luz sobre la historia de la anestesia y la medicina tradicional china.