La propuesta del Ministro de Estado, Alfredo De la Espriella, de establecer sedes alternas para entidades gubernamentales busca acercar el Estado a las regiones, pero no representa una verdadera descentralización del poder. Expertos señalan que esta iniciativa constituye una desconcentración territorial, moviendo funciones pero manteniendo la toma de decisiones centralizada. El traslado de ministerios y entidades a otras ciudades podría mejorar la eficiencia y la accesibilidad para los ciudadanos locales. Sin embargo, no implica una redistribución significativa de la autoridad ni un cambio en la estructura del poder político. La Silla Vacía destaca que la desconcentración es diferente a la descentralización, siendo esta última un proceso más profundo que requiere transferir competencias y recursos. Por lo tanto, si bien es un avance, no aborda las raíces de la centralización estatal en Colombia.