Un creciente número de carreras populares en Europa combinan ejercicio con el consumo de alcohol, como maratones con vino o carreras con cerveza. A pesar de la popularidad de estos eventos, existe una notable falta de investigación científica sobre los efectos de mezclar alcohol y actividad física en el cuerpo humano. El profesor de ciencias del deporte Örjan Ekblom afirma que, sorprendentemente, no se han encontrado estudios que demuestren que los participantes sufran consecuencias fatales directas. Sin embargo, esto no implica que la práctica sea inofensiva, sino más bien que la evidencia científica al respecto es limitada. Se necesita más investigación para comprender los riesgos potenciales y los efectos a largo plazo de correr bajo la influencia del alcohol. La ausencia de datos concretos genera incertidumbre sobre la seguridad de estas actividades.