El Parlamento de Albania ha aprobado una polémica reforma del gobierno local, a pesar de las protestas que se llevaron a cabo frente al edificio legislativo. La reforma implica la disolución de municipios más pequeños para crear unidades administrativas más grandes. El debate parlamentario fue intenso y estuvo marcado por la controversia entre los legisladores. Manifestantes se congregaron frente al Parlamento en Tirana para expresar su oposición a la medida, argumentando que reducirá la representación local y la eficiencia administrativa. El gobierno defiende la reforma como un paso necesario para modernizar la administración pública y mejorar los servicios a los ciudadanos. Se espera que la implementación de la reforma genere tensiones adicionales en las próximas semanas en Albania. Los críticos temen que la centralización del poder afecte negativamente a las comunidades locales.