Las aerolíneas están reforzando las advertencias sobre el comportamiento inapropiado de los pasajeros hacia la tripulación de cabina. Se desaconseja insistentemente el contacto físico no solicitado con azafatas y sobrecargos, incluyendo empujones, tirones de la vestimenta o cualquier tipo de tacto indebido. La tripulación considera que cualquier contacto físico es inaceptable a menos que se trate de una emergencia real o una situación excepcional. Se recomienda a los pasajeros utilizar los botones de llamada, gestos o comunicación verbal para solicitar asistencia. Este tipo de comportamiento se considera una falta de respeto y puede acarrear consecuencias legales. Las aerolíneas buscan proteger a su personal y garantizar un ambiente de trabajo seguro.