Un reciente estudio psicológico revisado por pares revela que los modelos de lenguaje de gran escala, a pesar de los esfuerzos por mitigar sesgos, reproducen tropos antisemitas. La investigación indica que estas inteligencias artificiales están aprendiendo y replicando prejuicios existentes en los datos con los que son entrenadas. Este fenómeno plantea preocupaciones sobre la posible perpetuación de estereotipos negativos y discriminación. El estudio sugiere implicaciones significativas en áreas como la selección de personal y otros procesos automatizados. Los investigadores advierten que la IA, sin una supervisión adecuada, puede amplificar el antisemitismo. Se necesitan medidas para abordar este problema y garantizar que la IA se desarrolle y utilice de manera ética y responsable. La publicación original se encuentra en The Times of Israel.