Investigadores han utilizado inteligencia artificial (IA) para analizar y corregir patrones de error recurrentes en pronósticos meteorológicos anteriores. Este enfoque innovador permite mejorar significativamente la precisión de las predicciones climáticas con una antelación de 2 a 6 semanas. El sistema de IA identifica las fallas sistemáticas en los modelos de predicción existentes, aprendiendo de ellas para generar pronósticos más confiables. Esta mejora es particularmente valiosa para el pronóstico de eventos climáticos extremos, aumentando la capacidad de alerta temprana. La tecnología, desarrollada por los científicos, podría salvar vidas al permitir una mejor preparación ante fenómenos peligrosos. Los resultados de la investigación prometen una revolución en la meteorología y la gestión de riesgos climáticos.