Una orden judicial a la que tuvo acceso Le Figaro revela que en un caso anterior, las denuncias de una joven sobre una agresión sexual fueron desestimadas. La investigación, relacionada con el padre de Jérôme Barella, priorizó testimonios que contradecían a la denunciante. Expertos psiquiátricos habían sugerido la posibilidad de abusos sexuales, pero sus evaluaciones fueron eclipsadas. Este caso precede al reciente asunto Lyhanna, generando interrogantes sobre la gestión de denuncias de agresión sexual. La orden judicial detalla cómo se manejó la evidencia y se valoraron los testimonios. La situación plantea dudas sobre la protección a las víctimas y la seriedad con la que se toman las denuncias de este tipo. El caso subraya la importancia de una investigación exhaustiva y la consideración de todas las pruebas disponibles.