La propuesta de la bancada provida de reformar el artículo 11 de la Constitución es considerada un paso atrás en materia de derechos. Según expertos, restringir el acceso al aborto legal no salvaguarda la vida, sino que limita los derechos de las personas gestantes. De hecho, el aborto legal protege la salud y la integridad física y emocional de estas mujeres. La reforma implicaría un retroceso en las conquistas alcanzadas en materia de salud reproductiva. La Silla Vacía argumenta que la medida no aborda las causas de fondo del embarazo no deseado y pone en riesgo a quienes buscan interrumpirlo de manera insegura. En lugar de proteger la vida, la restricción afecta negativamente el bienestar de las mujeres.