El inicio del Mundial de Norteamérica 2026 en Estados Unidos se ve afectado por una notable falta de entusiasmo. Los altos precios de las entradas están disuadiendo a muchos aficionados potenciales, mientras que problemas con la obtención de visas impiden la llegada de otros. Además, el interés del público estadounidense se centra actualmente en las Finales de la NBA, eclipsando el evento futbolístico. El partido inaugural entre Estados Unidos y Paraguay, programado para el viernes en Los Ángeles, podría no contar con la asistencia esperada. Esta situación plantea interrogantes sobre la respuesta del público estadounidense al torneo. La combinación de factores sugiere un comienzo con poca expectación en uno de los países anfitriones.