El nuevo decreto del Primer Ministro de Vietnam prohíbe el uso de tasas de aprobación, resultados de exámenes y porcentajes de estudiantes con calificaciones altas como base para la clasificación, premios o reconocimientos a colectivos e individuos. Esta medida busca erradicar la práctica de inflar artificialmente las calificaciones y las tasas de graduación con el fin de cumplir objetivos de rendimiento. La directiva enfatiza que la evaluación y los reconocimientos deben basarse en criterios objetivos y una valoración integral del desempeño. Se espera que esta política promueva una mayor transparencia y equidad en el sistema educativo vietnamita. El objetivo es evitar presiones indebidas sobre estudiantes y educadores para alcanzar metas preestablecidas a cualquier costo. Esta acción busca restaurar la integridad académica en Vietnam y garantizar una evaluación más justa y precisa del progreso estudiantil.