Tras el sismo en Panamá, el Ministerio de Salud (Minsa) ha detectado un aumento significativo de alrededor de 200 casos de enfermedades gastrointestinales. Inicialmente, el número de afectados fue alto, pero las autoridades informan que la situación está mejorando gracias a las intervenciones sanitarias implementadas. Actualmente, el Minsa mantiene una vigilancia constante en 54 albergues distribuidos por el territorio, donde se brindan asistencia médica y medidas preventivas a unas 3,800 personas desplazadas por el terremoto. Se está trabajando para asegurar la higiene y el acceso a agua potable en estos centros de refugio. El objetivo principal es evitar la propagación de enfermedades y garantizar el bienestar de la población vulnerable afectada por el desastre natural en Panamá. El Minsa continúa evaluando la situación y adaptando las estrategias de respuesta según sea necesario.