Una reforma en el sistema de evaluación de discapacidad en Eslovaquia, que entró en vigor el 1 de septiembre de 2025, ha resultado en la pérdida de beneficios económicos para varios individuos con discapacidad. Los centros de empleo ahora emiten un único informe integrado que combina evaluaciones médicas y sociales. Esta reforma unifica el proceso de evaluación, pero ha tenido consecuencias negativas para aquellos que dependen de la asistencia estatal. A partir de enero del próximo año, una asignación de 703 millones de euros destinada al cuidado será reemplazada por una nueva prestación de asistencia. La reforma ha generado preocupación sobre el impacto en el bienestar de las personas más vulnerables en Eslovaquia. Se teme que la nueva evaluación, más restrictiva, excluya a muchos que anteriormente calificaban para el apoyo financiero.