El Primer Ministro de Polonia, Donald Tusk, prometió reformas en la legislación sobre el aborto antes de las elecciones de 2023, pero enfrenta resistencia de miembros conservadores dentro de la coalición gobernante. El martes se votaron dos propuestas: una presentada por el partido de Tusk que busca la despenalización parcial del aborto y la asistencia al mismo, y otra de partidos más conservadores. Esta última busca revocar una decisión de 2020 del Tribunal Supremo de Polonia que prohibió el aborto incluso en casos de graves deformidades fetales. Actualmente, el aborto en Polonia solo es legal en casos de violación, incesto o peligro para la vida o la salud de la madre. Se espera que el Presidente conservador, Karol Nawrocki, vete ambas propuestas, aunque aún no ha emitido comentarios al respecto. La situación refleja una profunda división política en torno al derecho al aborto en Polonia.