Cerca de la isla de Hiiumaa, en Estonia, los restos de buques de guerra alemanes hundidos en 1916 constituyen una amenaza ecológica latente. Estos naufragios contienen miles de litros de petróleo que podrían filtrarse y contaminar las costas del Mar Báltico. La preocupación radica en la antigüedad de las embarcaciones y el deterioro de sus estructuras, que aumenta el riesgo de fugas. Expertos advierten que una posible liberación de petróleo afectaría gravemente el ecosistema marino y las actividades económicas locales. Las autoridades estonias están evaluando los riesgos y considerando posibles medidas de mitigación. La situación requiere una pronta atención para prevenir un desastre ambiental en el Mar Báltico. La potencial contaminación representa un desafío significativo para la preservación del medio ambiente en la región.