Millones de polillas Bogong están actualmente migrando hacia los Alpes Australianos en preparación para el verano. Su llegada coincide con la caída de la noche y un aumento repentino en su actividad, generando un fenómeno inusual. Esta migración masiva está provocando interferencias en los radares meteorológicos, haciéndoles mostrar imágenes similares a las de precipitaciones. Los expertos indican que las polillas se detectan como "lluvia" debido a su gran número y a su capacidad de reflejar las ondas de radar. Este fenómeno no representa un peligro, pero sí afecta la precisión de los pronósticos del tiempo en la región. Se espera que la actividad de las polillas continúe hasta que se establezcan en los Alpes Australianos para la temporada de verano.