En 2005, un inversor privado anunció planes para construir un circuito de carreras y pruebas de 3,5 kilómetros en Jihlava-Pístov, en la región de Vysočina. El proyecto, llamado Jihlava Ring, estaba destinado a vehículos automóviles y motocicletas, generado gran expectación en la ciudad. La propuesta se ubicó en el área de una antigua base militar. Aunque el nombre sonaba prometedor, el proyecto rápidamente desapareció. Hoy en día, la idea parece sacada de la ciencia ficción, recordando un ambicioso plan que nunca llegó a concretarse en la República Checa. La iniciativa dejó una huella en la memoria de los habitantes de Vysočina, que en su momento se ilusionaron con la posibilidad de tener un circuito de carreras de primer nivel en su región.