El nuevo enviado de la Unión Europea a Sudáfrica, Kristian Schmidt, ha defendido el principio del Black Economic Empowerment (BEE) pero ha instado a una mayor flexibilidad en su aplicación. En una entrevista, Schmidt señaló diferencias significativas entre la UE y Sudáfrica en cuanto a la postura sobre el conflicto en Ucrania, sugiriendo que Sudáfrica mantiene un "doble rasero". Sin embargo, el embajador resaltó el compromiso de la UE con el fortalecimiento de los lazos comerciales, de inversión y de seguridad con Sudáfrica. Schmidt describió estas relaciones como cada vez más profundas, abarcando una amplia gama de sectores. La UE sigue comprometida con el apoyo al desarrollo económico de Sudáfrica. El diplomático enfatizó la importancia de abordar las preocupaciones de la UE con respecto a la política económica, buscando soluciones pragmáticas que beneficien a ambas partes.