En Eslovaquia, la proximidad de las elecciones municipales se traduce en una intensa actividad de asfaltado de carreteras. Sin embargo, un informe del NKÚ (Oficina de Auditoría Suprema) revela una preocupante tendencia: el estado de los puentes regionales está empeorando significativamente. Actualmente, hasta un 40% de los puentes en carreteras de segunda y tercera clase se encuentran en condiciones deficientes, un aumento considerable desde el 17% registrado en 2017. Esta situación podría tener consecuencias negativas para las regiones de Eslovaquia, ya que se prevé que algunos puentes podrían tener que ser cerrados. El contraste entre la inversión en carreteras y el deterioro de los puentes genera interrogantes sobre la planificación y ejecución de las obras públicas. La falta de atención a la infraestructura de puentes podría afectar la conectividad y el desarrollo económico de las regiones.