La Comisión Europea está investigando a Booking.com por posibles casos de fraude, incluyendo alojamientos falsos, robo de identidad y *phishing*. La investigación se centra en si la compañía ha tomado medidas suficientes para proteger a sus usuarios de estas prácticas engañosas. Se estima que los daños causados durante el primer semestre del año ascienden a una cantidad significativa de cinco cifras. La UE busca determinar si Booking.com cumplió con sus obligaciones legales en la prevención y mitigación del fraude en su plataforma. Este escrutinio podría resultar en sanciones para el portal de viajes si se determina que no protegió adecuadamente a los consumidores. Las autoridades europeas están tomando en serio estas denuncias y buscan garantizar la seguridad de las transacciones en línea.