La creciente inestabilidad en el Sahel está llevando a Argelia a reconsiderar su doctrina de no intervención, seguida durante décadas. Argelia recientemente envió un contingente aéreo a Níger para ayudar a sofocar un intento de golpe de estado. El país africano desaprueba el fortalecimiento de la influencia diplomática y militar de potencias extranjeras en la región, lo que motivó la ruptura de relaciones con los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en septiembre. Las relaciones entre Argelia y Marruecos también se deterioran debido a la disputa por el Sáhara Occidental. Este conflicto impacta a todo el Magreb, la migración y las relaciones con Europa. La situación exige una reevaluación de la seguridad regional y la política exterior argelina.