La investigación de casos de agresión sexual y homicidio se ve constantemente demorada debido a prolongados retrasos en los análisis de ADN, los informes médicos y los procesos forenses. Estos retrasos impiden la finalización oportuna de las investigaciones, generando frustración e impunidad. La falta de agilidad en la obtención de pruebas cruciales obstaculiza el avance de los expedientes judiciales. Expertos señalan la necesidad de modernizar los laboratorios forenses y optimizar los protocolos para acelerar los resultados. La eficiencia en estos procesos es fundamental para garantizar la justicia para las víctimas y sus familias. La demora en las pruebas forenses se convierte así en un obstáculo significativo para el sistema judicial. Se requiere una inversión en recursos y tecnología para resolver esta problemática.