El jugador checo Pavel Šulc experimentó una amarga noche durante el partido de la Liga de Naciones contra Inglaterra en Praga. La tensión aumentó cuando el árbitro turco, Umut Meler, se dirigió al monitor VAR. Šulc recibió una tarjeta roja en el minuto 25 por una falta innecesaria sobre el jugador del Manchester City, Anderson. Esta expulsión cambió el rumbo del partido, que finalmente terminó 0-2 a favor de Inglaterra. El esperado duelo se complicó significativamente para el equipo checo. La decisión arbitral dejó a Šulc y a su equipo en una situación desventajosa. El incidente se produjo antes del descanso, anticipando un segundo tiempo desafiante.